227# Academia de Letras

Unos golpes en la puerta me sobresaltan. Abro los ojos y miro desconcertado el despacho.

—Oooooooooaaaaaauuuuuh —bostezo al tiempo que estiro los brazos—. ¿Quién anda ahí?

Marcus abre la puerta al escuchar mi voz y entra.

—No estaría durmiendo, ¿verdad?

—Estaba asimilando conceptos —espeto, sin más, frotándome los ojos.

—Sí, ya…

—¿Qué? —digo dándome la vuelta y amagando otro bostezo.

—Nada. —Niega Marcus con la cabeza—. ¿Quería verme?

Camino hasta la ventana y contemplo el muñeco de nieve que hay en la calle.

—Sí —contesto sin desviar la mirada del exterior.

Marcus permanece en silencio unos segundos.

—¿Por algún motivo en especial?

—Ehmm… —balbuceo al tiempo que me aparto de la ventana y me siento en la silla—. Por supuesto. Toma, esto es tuyo.

Le entrego un sobre con un sello de la Academia de Letras en una de las esquinas.

—Felicidades.

—¿Cómo? No entiendo… —tartamudea.

—Te han aceptado en la academia.

Anuncios

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s